Nódulos sólidos y quistes mamarias

por | octubre 4, 2016

    El término “nódulo”, representa un grupo de células similares entre sí, que se han diferenciado y organizado dentro de un tejido con el cual tienen una relación estructural, pero del cual han perdido todo tipo de control tisular. Un nódulo, puede tener múltiples significados y connotaciones,  existen diversos tipos y múltiples niveles de riesgo y peligrosidad, de tal forma que el carácter nodular, no es más que una denominación general o cualidad de un lesión, que consiste en ocupar espacio dentro del tejido mamario normal. Es allí donde radica la principal incógnita que se atribuye a los nódulos mamarios: (¿es un nódulo benigno o maligno?).

    La glándula mamaria es un órgano, cuya superficie glandular (por debajo de la piel y la grasa), presenta una constitución “ondulada”, “lobulada” e incluso “pseudonodular”, de tal forma que durante la palpación de la mama normal, es posible evidenciar zonas que parecen tener constitución nodular y despiertan el interés de las paciente al realizar su autoexamen mamario, o bien del mastólogo durante la valoración clínica integral. La palpación de nódulos es uno de los motivos de consulta mas frecuentes y de mayor importancia en mastología,  es un objetivo  fundamental del mastólogo determinar la naturaleza del mismo, garantizar el diagnóstico adecuado y realizar el tratamiento específico de cada paciente.

    Se someterá  a la paciente a un interrogatorio médico exhaustivo a fin de reunir toda la información posible sobre el tiempo de evolución, circunstancias en las cuales aparece, si hay dolor o no, su relación con el ciclo menstrual y signos o síntomas asociados. A continuación, el examen físico completa la valoración clínica en busca de la localización, consistencia, movilidad, número y tamaño de las lesiones nodulares. Con esta información, el mastólogo puede tener una idea muy clara del tipo de lesión que tiene la paciente, pero generalmente será necesario completar la valoración con estudios diagnósticos como la mamografía y la ecografía mamaria.

    Como  parte de la valoración de toda mujer mayor de 35 años se realizará mamografía y posteriormente ecografía mamaria, mientras que en mujeres menores de 35 años se prefiere la realización la ecografía como método de primera elección, reservando la mamografía para casos en los que se sospeche un cáncer de mama. Está conducta obedece a que la sensibilidad de la mamografía disminuye considerablemente en las mamas densas de las mujeres jóvenes, mientras que la ecografía aumenta su sensibilidad en estas condiciones.

    La paciente debe saber que la valoración clínica, la mamografía o la ecografía por si solas, son insuficientes para realizar un diagnóstico preciso, en general se considera que son métodos complementarios, que brindan información diferente y de mucho interés para poder garantizar un diagnóstico eficaz. Incluso, en algunas oportunidades es necesario investigar aun más mediante la utilización de otros métodos como la resonancia magnético nuclear, o bien mediante la realización de citologías y biopsias de diversa naturaleza.


       La naturaleza de un nódulo:

     Existen diversos  tipos de nódulos mamarios; pero en general, reviste un especial interés determinar  si estos nódulos son sólidos, o si bien son quistes (están llenos de líquido). Aclarar esta situación, representa un punto de partida fundamental a la hora de tomar cualquier decisión.

    Los quistes mamarios, son lesiones benignas de tamaño variable que tienen una pared claramente definida y un contenido muy variable según el estatus fisiológico del quiste. Los mas pequeños, generalmente los que miden  menos de 1cm son denominados microquistes, suelen ser múltiples y acompañarse de dolor cíclico como parte del cuadro llamado condición fibroquística de la mama (CFM), mientras que los de mayor tamaño se denominan macroquistes y pueden formar parte del mismo síndrome de (CFM), se pueden originar por crecimiento de un  microquiste o bien aparecer y evolucionar en forma aislada. Los quistes tienen interés patológico solo cuando son muy sintomáticos, presentando dolor e inflamación local efectivamente atribuibles al quiste, o bien cuando tienen tabiques o papilas en su interior (Papilomas intraquísticos o cáncer de mama papilar). Por lo general los micro y macroquistes son uniloculados (una sola cavidad), de paredes lisas y muy bien definidas.

    Los nódulos sólidos, son tumoraciones reales, constituidos por un conglomerado celular de crecimiento y biología independiente del tejido en el cual se originó. Los nódulos benignos pueden ser de diversos tipos, entre ellos los mas frecuentes son los fibroadenomas en sus diversas formas, generalmente tienen bordes bien definidos, pueden ser redondeados, ovalados, o multilobulados, su contenido es uniforme y su consistencia semiblanda y generalmente es necesaria su extirpación quirúrgica. Algunos son de crecimiento muy lento mientras que otros son de crecimiento rápido y sintomático. Otras lesiones nodulares pueden ser las originadas a partir de procesos proliferativos como  las hiperplasias o la adenosis, o de tejidos tan diversos como los sarcomas, lipomas y la piel de la mama.


    Toda lesión sólida en la glándula mamaria debe ser debidamente evaluada para decidir la necesidad de su extirpación, ya que muchas de ellas pueden ser lesiones precursoras, o bien pueden corresponder a un cáncer de mama.


    Los estudios diagnósticos son indispensables a la hora de tomar una decisión,  en todos los casos se deben realizar una mamografia (si esta indicada) y una ecografia mamaria, ya que es la principal herramienta a la hora de identificar la naturaleza sólida o quística de una lesión, después de lo cual se tendrá que elegir la conducta más adecuada, tomando en cuenta todas las características clínicas y antecedentes de la paciente. Generalmente se plantea la controversia entre intervenir quirúrgicamente para extirpar el nódulo o vigilar su evolución. En este sentido la toma de citologías y biopsias por punción son una herramienta de gran utilidad. La punción-aspiración con aguja fina (PAAF) confirma el diagnóstico de quiste mamario, y además aporta material suficiente para realizar una citología, mientras que la ausencia de líquido confirma la naturaleza sólida del nódulo, y permite la extracción de material suficiente para realizar estudios citológicos de muy buena sensibilidad cuando son debidamente realizados. Las lesiones sólidas de mayor sospecha o interés deben ser sometidas a estudios más complejos como las biopsias percutáneas o quirúrgicas (estudios histológicos), para ello se realizan punciones con gruesa (BAG) o biopsias abiertas(cirugía). En la actualidad existen diferentes sistemas que permiten guiar la punción y lograr mejores muestras para estudio, se trata de la estereotaxia que fundamentalmente se utiliza para el estudio de microcalcificaciones y los sistemas de corte y vacío como el mamotomo, que se pueden utilizar bajo guía radiológica o ecográfica.

    La mayor parte de las veces, una lesión nodular no es un cáncer de mama, sin embargo, nunca debe retrasarse la consulta al mastólogo, ya que el pronóstico y las posibilidades de curación son mayores en las lesiones de menor tamaño. Por esta razón, toda mujer que se palpe una lesión debe acudir inmediatamente al mastólogo, y más aun, toda mujer debe realizar su control clínico, mamográfico y ecográfico al menos una vez al año, con la finalidad de detectar las lesiones antes de ser palpables, lo que aumenta aun más las posibilidades de curación.


    ANTE UN NÓDULO MAMARIO  NO  DEBEMOS TENER MIEDO, ACTUALMENTE TODAS LAS PACIENTES QUE CONSULTAN A TIEMPO,  LOGRAR CURARSE DEL CÁNCER DE MAMA.  SOLO AQUELLAS QUE DEJAN PASAR EL MOMENTO, POR TEMOR O DESCONOCIMIENTO PUEDEN MORIR POR ESTA ENFERMEDAD. NO SE JUSTIFICA QUE TENIENDO TODAS ESTAS HERRAMIENTAS, NO LOGREMOS EL DIAGNÓSTICO PRECOZ  Y LA CURACIÓN DE TODOS LOS CASOS DE CÁNCER DE MAMA.


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